El alcalde Carlos Pinedo volvió a mencionar la propuesta de captar agua del afluente, ubicado en jurisdicción de Ciénaga, para fortalecer el abastecimiento de la capital del Magdalena. La iniciativa reabre el debate sobre el acceso al recurso, la participación de los municipios y el impacto ambiental.
La posibilidad de captar agua del río Toribio para abastecer a Santa Marta vuelve a estar en el centro de la discusión, luego que ayer viernes 25 de septiembre el presidente de Colombia Abelardo De La Espriella, al terninar la reunión con los alcalde del departamento del Magdalena, descartara la construcción de una planta desalinizadora para el Distrito
En ese orden, el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo, planteó nuevamente esta alternativa, que busca incorporar el afluente —ubicado en jurisdicción de Ciénaga— al sistema de abastecimiento de agua potable de la ciudad.

La propuesta no es nueva. En años anteriores también se analizaron los ríos Toribio y Córdoba como posibles fuentes para atender la demanda de Santa Marta, se recuerda los famosos estudio de la universidad de los Andes. En 2018, incluso, el Ministerio de Vivienda contempló la construcción de un acueducto regional con capacidad para captar hasta 1.500 litros de agua por segundo de ambos ríos y beneficiar a Santa Marta, Ciénaga y Puebloviejo.
Sin embargo, el planteamiento vuelve a generar inquietudes en Ciénaga. Entre las principales preguntas están el papel que tendría el municipio en el proyecto, las garantías para el abastecimiento de sus habitantes y los posibles efectos sobre el río y su cuenca, teniendo en cuenta que este territorio presenta serio problemas por desabastecimiento.
La reactivación de esta iniciativa abre nuevamente el debate entre Santa Marta y Ciénaga sobre la distribución del recurso hídrico, la viabilidad de las obras y la necesidad de proteger las fuentes naturales de agua. Por ahora, la discusión permanece abierta y requerirá la participación de las autoridades, las comunidades y las entidades ambientales.





