Las playas de El Rodadero y Taganga, que suelen llenarse de turistas, no muestran el mismo movimiento de otras temporadas. Así lo aseguran los trabajadores del turismo de estos dos destinos de Santa Marta, que están preocupados por la menor llegada de visitantes.
Según los prestadores de servicios, parte de esa situación tiene que ver con la percepción de inseguridad que han dejado las noticias sobre hechos violentos y extorsiones en la ciudad.
La preocupación alcanza a hoteles, restaurantes, comerciantes y trabajadores informales, que dependen del gasto de los turistas para su sustento.
“Las malas noticias han dañado la imagen del destino”
Benjamín López, prestador de servicios turísticos de El Rodadero, considera que la difusión de noticias negativas ha influido en la decisión de quienes pensaban viajar a Santa Marta. Desde su experiencia, insiste en que los turistas pueden disfrutar de la ciudad.
“Aquí esto es muy seguro”, aseguró López, quien comparó la situación de Santa Marta con la de otras ciudades del país donde se han registrado atentados con explosivos.
Campañas que todavía no dan resultados
Comerciantes, operadores turísticos y autoridades han difundido en redes sociales mensajes y campañas para invitar a los turistas y transmitir confianza. Sin embargo, los trabajadores del sector sostienen que esos esfuerzos aún no se reflejan en el regreso de los visitantes.
Por eso, la temporada de fin de año es su principal esperanza. Después de meses en los que promocionar la ciudad también ha significado responder preguntas sobre la seguridad, esperan que diciembre traiga de vuelta a los turistas y los ingresos.





