En las últimas semanas, el departamento del Magdalena ha encendido las alarmas por la aparición de dos casos confirmados de rabia en animales silvestres y domésticos. El primero se registró en Pijiño del Carmen, donde un zorro infectado fue detectado, y el segundo en Nueva Granada, con un perro mostrando los síntomas de esta peligrosa enfermedad.
La rabia, provocada por el virus Lyssavirus, es una enfermedad letal para los mamíferos, incluidos los humanos, y se transmite principalmente a través de mordeduras o rasguños de animales infectados.
Zorros y murciélagos son los principales transmisores en la fauna silvestre, pero también los animales domésticos, como perros y gatos, pueden ser portadores y propagadores del virus.
Ante esta situación, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (CORPAMAG), junto a las autoridades de salud, ha emitido una alerta para que la población esté atenta a los signos de rabia en animales, especialmente aquellos que muestran comportamientos inusuales como agresividad o pérdida de miedo a los seres humanos. Estos síntomas deben ser motivo de alerta inmediata.
La prevención sigue siendo clave, y CORPAMAG enfatiza la importancia de la vacunación de mascotas, en particular perros y gatos, que son los animales más propensos a entrar en contacto con la fauna silvestre.
Aunque la vacunación es efectiva para los animales domésticos, no se debe vacunar a animales silvestres, como zorros o murciélagos, ya que el ciclo del virus en estos animales sigue siendo desconocido.
La rabia es una enfermedad mortal sin cura, por lo que, si una persona es mordida o agredida por un animal sospechoso de estar infectado, debe lavar la herida con abundante agua y jabón y acudir de inmediato a un centro de salud. Asimismo, las autoridades recomiendan no tocar a los animales muertos ni acercarse a los enfermos, sino avisar a las autoridades competentes.
Finalmente, CORPAMAG hace un llamado a la comunidad para evitar la caza o el maltrato de animales silvestres, ya que esto no solo afecta el equilibrio ecológico, sino que tampoco garantiza la eliminación del virus. La correcta gestión y vigilancia de estos casos es esencial para prevenir brotes mayores en el futuro.