Crisis en la Policlínica Ciénaga: Anuncian cierre de la UCI neonatal

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La Fundación Policlínica Ciénaga, con 32 años de historia en la atención a la población vulnerable, ha tomado la difícil decisión de cerrar su unidad de neonatología tras 19 años de servicio. Esta medida, que afectará a los recién nacidos y sus familias, refleja una crisis sanitaria y económica que golpea a la institución, la cual enfrenta serias dificultades para mantener su operatividad. 

El cierre de la UCI neonatal está programado para finales de abril, cuando finaliza el contrato de arrendamiento de los equipos e instalaciones que sostienen esta unidad esencial para la atención de los recién nacidos. La principal causa de este cierre es la imposibilidad de recaudar las deudas acumuladas por las EPS liquidadas o en proceso de liquidación.  

Además, la moratoria en el pago de las deudas por parte de EPS vigentes ha generado una disminución crítica en la ocupación de la unidad, exacerbando la crisis financiera de la Policlínica. 

A esta difícil situación se le suma la denuncia sobre la desviación de contratos de alto riesgo obstétrico hacia clínicas de Santa Marta, lo que ha privado a la Policlínica Ciénaga de recursos vitales para su funcionamiento. Esta falta de ingresos ha dejado a la institución sin capacidad para sostener la unidad de neonatología y ha obligado a tomar la decisión de cerrar sus puertas a finales de mes. 

El cierre de la UCI neonatal es un golpe devastador para la comunidad y la región, que ha dependido de este servicio especializado durante casi dos décadas. La medida refleja una crisis más amplia en el sistema de salud y en la sostenibilidad de las instituciones médicas en la región. 

Por si fuera poco, los empleados de la Policlínica Ciénaga enfrentan también atrasos salariales, con varios trabajadores sin recibir sus sueldos durante los últimos cuatro meses. Enfermeras, auxiliares clínicos, personal administrativo y de servicios generales han estado luchando por el pago de sus salarios, lo que ha generado un clima de incertidumbre y descontento. 

El cierre de la unidad neonatal y los atrasos salariales son un llamado urgente a las autoridades para que tomen medidas efectivas que garanticen tanto el acceso a servicios médicos esenciales como el bienestar económico de quienes trabajan en la salud pública.  

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