En una jornada vibrante en el estadio Metropolitano, Junior resurgió con fuerza y pasión, superando al Once Caldas por 2-0 en un encuentro donde el despliegue físico y el buen fútbol fueron la norma.
Tras la esperada presentación de Teofilo Gutiérrez, el equipo dirigido por César Farías brindó un espectáculo que dejó a sus aficionados boquiabiertos, tan solo una semana después de iniciar el campeonato. La atmósfera en las gradas fue eléctrica, marcando un cambio radical respecto a los encuentros anteriores.
Bryan Castrillón y José Enamorado se convirtieron en los héroes del día al anotar dos impresionantes goles que sellaron el destino del partido. Sin embargo, no hubo que esperar mucho para disfrutar de un despliegue excepcional en la cancha. Jhomier Guerrero, un joven talento, se destacó por su incansable esfuerzo a lo largo del costado derecho, borrando de la vista a Michael Barrios, lo que lo convirtió en un auténtico tormento para la defensa rival. Su determinación y habilidad para conectar con sus compañeros hicieron eco en todo el estadio.
El primer tiempo estuvo cargado de acción. En una intensa pelea por el dominio, Jefferson Martínez se erigió como el salvador de Junior, atajando múltiples intentos de Michael Barrios, mientras que el portero del Once Caldas, James Aguirre, también mostró su valía al detener los embates de Javier Báez.
La batalla en el medio campo fue feroz, con Didier Moreno generando situaciones comprometedoras para los ‘Tiburones’, quienes brillaron, no solo a través de sus goles, sino por su resistencia y cohesión en el juego.
Con la ventaja en el marcador, la segunda mitad se tornó aún más intensa. La entrada de Carlos Bacca y la estrategia de Farías para revitalizar al equipo fue clave, inyectando new energy y acción en cada jugada.
Junior no solo dominaba el juego, sino que parecía disfrutar del desafío, buscando ampliar su ventaja y deleitar a los miles de hinchas que nunca dejaron de alentar. Con esta victoria, el equipo solidifica su camino hacia el éxito y renueva la esperanza de una temporada prometedora.