Tras casi 19 horas de debate, el Senado y la Cámara aprobaron el Presupuesto General de la Nación para 2027. Es 14,2 % más grande que el de este año y la mayor parte se irá en el funcionamiento del Estado.
El Congreso de la República aprobó en la madrugada de este martes 20 de octubre el Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 por $634,9 billones. La Cámara de Representantes acogió con 112 votos a favor el texto que ya había aprobado el Senado, después de una maratoniánica jornada que se extendió por casi 19 horas.
El presupuesto será 14,2 % mayor que el de 2026. Para ajustar las cuentas, los ponentes recortaron en $8,3 billones la partida destinada a pagar la deuda y movieron esos recursos hacia salud, subsidios de energía y gas, e inversión.
Ahora solo falta la sanción del presidente Abelardo de la Espriella.
¿A dónde va la plata?
Estas son algunas de las partidas más importantes del presupuesto aprobado:
- Salud: fue el sector más beneficiado en el debate. Recibió una adición de $5 billones y su partida pasó de $81 billones a $86 billones, según el senador ponente Christian Garcés.
- Seguridad: $82,8 billones, uno de los rubros de mayor peso.
- Inversión pública: $94,8 billones, según el Ministerio de Hacienda.
- Fiscalía: $7,8 billones, incluidos $100.000 millones adicionales.
- Registraduría y Rama Judicial: $100.000 millones adicionales para cada una.
- Subsidios de energía y gas: con recursos para el Caribe, uno de los reclamos de la región.
- JEP: tendrá un recorte de $181.400 millones.
El presupuesto también incluye recursos para atender a los afectados por el terremoto, para infraestructura vial y para las universidades públicas, y obliga al Gobierno a entregar informes trimestrales sobre la caja y los gastos de la Nación.
«No es un cheque en blanco»
El presupuesto se aprobó en medio de fuertes advertencias sobre el estado de las finanzas públicas. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, quien defendió el proyecto en nombre del Gobierno, insistió en que la aprobación no significa un cheque en blanco y anunció que el Gobierno radicará una ley de ajuste fiscal para ordenar las cuentas.
El punto más polémico es cómo se financiaron los cambios: en lugar de recortar gasto, el Congreso redujo en $8,3 billones lo que se pagará de deuda el próximo año. Ese ajuste permitió aumentar la inversión en cerca de $7,7 billones, pero deja abierta la pregunta sobre cómo se cubrirán esas obligaciones más adelante.
A eso se suma que la mayor parte de los recursos se irá en el funcionamiento del Estado, es decir, en nóminas, gastos administrativos y transferencias, y no en obras ni en proyectos nuevos. Para el senador Garcés, en cambio, la aprobación es apenas un punto de partida para ordenar las cuentas públicas.
La discusión de fondo vendrá con la ley de ajuste fiscal, que definirá de dónde saldrá la plata para cuadrar las cuentas de 2027.





