Las importaciones de arroz en Colombia crecieron 239,5 % durante el primer semestre de 2026 y llegaron a unas 288.200 toneladas, mientras que la producción mecanizada cayó 12,3 % frente al mismo periodo del año anterior, según cifras de Fedearroz con base en información del DANE.
Estados Unidos aparece como el principal origen de las compras externas: entre enero y abril, Colombia recibió cerca de 96.680 toneladas de arroz estadounidense, de las 117.420 importadas en ese periodo, mientras Ecuador aportó unas 11.800. En paralelo, la producción del primer semestre fue de 876.400 toneladas, frente a 998.837 un año atrás, y el área sembrada cayó 22,3 %, al pasar de 417.556 a 324.554 hectáreas.
Los productores nacionales enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas. Fedearroz atribuye el deterioro a los bajos precios de las cosechas de 2025 y 2026, al contrabando, a la tasa de cambio y a los efectos del clima, y pidió al Gobierno refinanciar deudas, reactivar el incentivo al almacenamiento y reforzar los controles a las importaciones. La Superintendencia de Industria y Comercio, por su parte, formuló cargos contra siete compradores por pagar precios inferiores a los regulados.
Las cifras se conocen en medio de la controversia por las declaraciones del ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, quien afirmó en La Guajira que los productores de esa zona no deberían seguir sembrando arroz por sus altos requerimientos de agua y sus pérdidas acumuladas, y propuso alternativas como el marañón. El ministro aclaró después que se refería a las condiciones particulares de La Guajira y no a abandonar el cultivo en todo el país.
Además, anunció una revisión de los recursos parafiscales del sector, y Fedearroz respondió con dureza y pidió más diálogo con el Gobierno. Ahora, el Gobierno deberá definir las medidas para enfrentar los problemas de rentabilidad y comercialización que afectan al sector.





