Una investigación del programa Raya Investiga, de Revista Raya, dirigida por los periodistas Edison Bolaños y Sebastián Forero, puso en duda la versión oficial sobre la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias «Bendito Menor», comandante del grupo paramilitar Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACS), presentada por el Gobierno nacional como resultado de un enfrentamiento con la Policía.
La escena que no cuadra con un enfrentamiento
El presidente Abelardo De la Espriella anunció desde Riohacha, el pasado 4 de septiembre, que Pérez Toncel había muerto en una operación del cuerpo élite de la Dijín conocido como «Los Lobos». Sin embargo, según la reconstrucción de Raya Investiga, la vivienda de dos pisos en el barrio Los Olivos donde ocurrieron los hechos no presenta ningún signo de haber sido forzada: ni la puerta peatonal, ni la entrada vehicular, ni las ventanas del segundo piso muestran alteraciones, y tampoco hay evidencia de que el jardín hubiera sido pisoteado desde el exterior. A esto se suma que, según el testimonio de varios vecinos recogido tanto por este programa como por los periodistas independientes César Molinares y Ramón Campos, esa noche no se escuchó un solo disparo, pese a que fuentes policiales citadas por medios como El Tiempo y El Heraldo aseguraron que sí hubo un cruce de disparos.
Lo que dicen los allegados a la pareja
De acuerdo con testimonios de personas cercanas tanto a Pérez Toncel como a su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, conocida como «La Bebecita», ambos habrían sido citados esa noche a la vivienda de Los Olivos por mandos de su propia estructura, y se habrían trasladado hasta allí sin su escolta habitual, acompañados únicamente por dos hombres de confianza. Según ese relato, la pareja seguía con vida hacia las 7:30 de la noche, pero dejó de responder llamadas alrededor de las 9:30, mientras que la Policía habría llegado al lugar solo hasta cerca de las 2:00 de la madrugada. Los mismos testigos afirman que las cuatro personas habrían sido asesinadas con silenciador. La investigación documentó además la presencia, esa noche, de una mujer que no habría sido atacada y que permanecía en la casa junto a dos menores de edad, dato que ya habían reportado Molinares y Campos.
El artículo que Semana publicó y luego cambió
Horas antes de que se conociera oficialmente la muerte de Pérez Toncel, la revista Semana publicó un artículo, citando fuentes de inteligencia militar, según el cual el jefe paramilitar habría sido asesinado por su propio grupo por presunta insubordinación, por orden del comandante conocido como «Patillizo». Media hora más tarde, ese artículo fue reemplazado por una segunda versión con un titular distinto, que planteaba la posibilidad de que la primera información hubiera sido, en realidad, una estrategia del propio criminal para despistar a las autoridades. Según Raya Investiga, para el momento de esa primera publicación Pérez Toncel seguía con vida, de acuerdo con las mismas fuentes cercanas a la pareja. Días después, varios medios reportaron que la difusión de esa versión falsa habría sido parte de una estrategia de inteligencia militar para hacer que el paramilitar usara su celular al tratar de desmentirla, lo que habría permitido ubicarlo.
Quién era realmente «Bendito Menor»
Con base en el testimonio de un investigador del fenómeno paramilitar en la Sierra Nevada y en documentos internos de la Fiscalía, la investigación sostiene que Pérez Toncel, de 27 años, no era el comandante de alto nivel que se presentó públicamente, sino un mando de tercer nivel al frente de un grupo de sicariato urbano de unos 20 hombres en Riohacha, sin mando sobre el bloque Javier Cáceres de las ACS. Según el investigador consultado, su muerte representaría más un golpe mediático que un golpe real a la estructura, que además se habría beneficiado de perder a una figura que, por su visibilidad en redes sociales, se había vuelto incómoda para el grupo.
El verdadero poder detrás de las Conquistadoras
La investigación señala que el mando real de las ACS recaería en los hermanos Freddy y Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias «Pinocho» y «Muñeca», antiguos integrantes del bloque Resistencia Tayrona de Hernán Giraldo Serna. Según documentos de la Fiscalía citados por el programa, «Pinocho» habría heredado buena parte de las rentas ilegales de esa estructura, incluida la extorsión a bananeras, hoteles y fincas de la región, calculada en un informe de 2021 entre 6.000 y 7.000 millones de pesos mensuales. Una semana después de la muerte de «Bendito Menor», Semana publicó una entrevista en la que «Pinocho» se ofreció públicamente a entregarse a la justicia, negó ser el jefe de las Conquistadoras y rechazó tener responsabilidad en el homicidio de un líder social por el que tiene orden de captura en Colombia y un pedido de extradición a Estados Unidos.





