La congresista Jennifer Pedraza cuestionó en el Senado los soportes académicos de Carolina Restrepo Cañavera. La funcionaria aseguró que tiene dos certificados de Harvard y uno del CESA, y atribuyó los cambios en su perfil a fallas de la página web.
La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo Cañavera, tuvo que salir a defender su formación académica durante una sesión de control político en la Comisión Segunda del Senado.
El cuestionamiento vino de la congresista Jennifer Pedraza, de Dignidad y Compromiso, quien había presentado un derecho de petición para conocer los títulos, diplomas y estudios de la funcionaria. Según Pedraza, la respuesta que recibió no coincidía con la información que el Gobierno había difundido sobre la directora.
«Llevo 30 años estudiando», respondió Restrepo, quien sostuvo que su formación está debidamente soportada.
Un perfil que cambió en la web
El reclamo de Pedraza se centró en que el perfil académico de la directora publicado en la página web del ICBF fue modificado. La congresista pidió aclarar si los documentos disponibles correspondían a la formación que se había anunciado públicamente, en particular los estudios en la Universidad de Harvard.
La explicación de la directora
Restrepo explicó que el aplicativo de la página web de la entidad solo permitía registrar cinco estudios, por lo que tuvo que escoger cuáles incluir y, en un principio, quedaron por fuera varios títulos y diplomados.
La directora confirmó que cuenta con dos certificados de Harvard y uno del CESA, uno de ellos en administración y gerencia, un área relacionada con las funciones que cumple al frente del ICBF. También aseguró que el diploma de Harvard ya fue publicado en la página oficial de la entidad.
Una gestión marcada por las polémicas
Restrepo fue designada directora del ICBF a finales de julio y su nombramiento se formalizó con el Decreto 1182 del 11 de agosto de 2026. Desde entonces, ha tenido que acudir varias veces al Congreso para defender su gestión.
En sus primeras semanas ordenó retirar un mural de la sede principal de la entidad, en Bogotá, y enfrentó críticas por una directriz que, según una congresista, pedía dejar de usar la palabra «niña» en las comunicaciones institucionales. A comienzos de octubre, además, denunció ante la Fiscalía amenazas y hostigamientos en redes sociales tras una polémica por sus declaraciones sobre la familia en un debate del Senado. El presidente Abelardo de la Espriella la respaldó públicamente.
Por ahora, la discusión sobre sus títulos queda en el terreno del control político. No se conoce ninguna investigación formal sobre la acreditación de sus estudios.





