Desde el 1 de febrero de 2025, entró en vigor un nuevo aumento en el precio de la gasolina y el ACPM en Colombia. El ajuste fue de 95 pesos para la gasolina, que ahora costará en promedio 15.753 pesos por galón, mientras que el ACPM subió 38 pesos, alcanzando los 10.461 pesos por galón. El gobierno justificó este aumento como parte de los ajustes anuales en la estructura de costos.
El precio más alto para la gasolina se encuentra en Villavicencio, donde alcanzó los 16.284 pesos, mientras que el más bajo es en Pasto, con 13.846 pesos. En cuanto al ACPM, Cali tiene el precio más elevado con 10.908 pesos por galón, mientras que Cúcuta tiene el precio más bajo con 8.428 pesos.
El incremento ha generado rechazo entre los camioneros, quienes lo consideran un «segundo incumplimiento» por parte del Gobierno a los acuerdos alcanzados en septiembre de 2024. Aseguran que este aumento afecta directamente sus ingresos y dificulta el transporte de mercancías, ya que los costos operativos siguen subiendo.
Alejandro Quiroga, presidente de la Asamblea Nacional del Transporte (ANT), expresó su descontento, señalando que el aumento de precios se está haciendo “a cuenta gotas” y sin un verdadero control. Según él, se justifica como una «indexación al precio» sin que se resuelvan los problemas económicos que enfrentan los transportadores.
Aunque el aumento es generalizado en todo el país, algunas ciudades registran precios considerablemente más altos que otras. Esto genera desigualdades en los costos de transporte, afectando especialmente a los conductores de las zonas más caras, que deben pagar más por el mismo servicio.
Este aumento no solo impacta a los camioneros, sino también a los consumidores, ya que la subida en los precios del combustible podría traducirse en un aumento en el costo de los productos transportados.
La situación ha generado un amplio debate sobre la necesidad de revisar las políticas de fijación de precios de los combustibles en Colombia.