En un inusual consenso político, varios expresidentes de Colombia expresaron duras críticas hacia los resultados de las elecciones en Venezuela, en las que Nicolás Maduro fue reelegido para un nuevo mandato de seis años.
Álvaro Uribe, exmandatario colombiano, fue uno de los primeros en pronunciarse. En su cuenta de X, Uribe afirmó que la democracia en Venezuela había sido atacada. «Cuando la democracia es asaltada, además reiteradamente, el único camino es exigir la salida de la dictadura», escribió.
Su sucesor, Juan Manuel Santos, también cuestionó la legitimidad de los resultados, declarando que estos «no son creíbles». Santos enfatizó la necesidad de transparencia y la participación de observadores imparciales.
Por otro lado, Iván Duque, calificó las elecciones como un robo y acusó a Maduro de fraude electoral. «El tirano Nicolás Maduro ha cometido fraude electoral para perpetuarse en el poder, ignorando el masivo apoyo del pueblo venezolano a la heroica resistencia democrática liderada por María Corina Machado y Edmundo González», aseveró Duque.
Andrés Pastrana, conocido crítico del gobierno venezolano, fue aún más contundente en su rechazo. «¡En Venezuela no hubo un fraude electoral, sino un Golpe de Estado al desconocer la voluntad popular!», puntualizó Pastrana.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, presidido por Elvis Amoroso, anunció que Nicolás Maduro fue reelegido con el 51,20 % de los votos, lo que equivale a 5.150.092 sufragios. Los resultados fueron divulgados más de seis horas después del cierre de los centros de votación, con el 80 % de los votos escrutados.
Por su parte, Edmundo González, candidato de la oposición, obtuvo 4.445.978 votos, representando el 44,2 % de los sufragios.
La reelección de Maduro y las denuncias de fraude plantean serios interrogantes sobre la legitimidad del proceso electoral en Venezuela, aumentando la presión internacional para una revisión exhaustiva y transparente de los comicios.