Juliana Guerrero, la joven que se hizo conocida durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro tras ser presentada por él en un consejo de ministros televisado, negoció un preacuerdo con la Fiscalía y aceptó haber recibido de manera fraudulenta dos títulos académicos de la Fundación Universitaria San José.
Según la Fiscalía, Guerrero recibió los títulos de tecnóloga y de contadora pública sin cumplir los requisitos exigidos: no asistió a clases, no presentó exámenes ni las pruebas del Icfes, pese a haber cursado ocho semestres en una universidad del Cesar antes de llegar a Bogotá, donde intentó homologar ese recorrido académico mediante gestiones que resultaron irregulares. Esos títulos fueron los que, según el ente investigador, usó para acceder a un cargo en el Ministerio de Igualdad. Por este mismo escándalo ya había sido condenado a tres años de prisión Luis Carlos Gutiérrez, exsecretario general de la institución educativa.
La fiscal del caso, Jessica Montealegre, señaló que Guerrero tenía pleno conocimiento de que los títulos eran falsos y que, aun así, decidió de manera libre y voluntaria incluirlos en su hoja de vida para engañar al servidor público encargado de su nombramiento. Aunque inicialmente Guerrero se declaró inocente ante un juzgado de control de garantías, terminó aceptando los cargos por fraude procesal ante un juez de conocimiento.
Como parte de la negociación, la Fiscalía degradó su grado de participación de autora a cómplice, lo que le representa una rebaja significativa de la pena. Según la fiscal, esta figura busca hacer más eficiente y ágil la administración de justicia. Los detalles del preacuerdo se expusieron este miércoles en una audiencia ante un juzgado de Bogotá, en desarrollo de un proceso que se venía adelantando desde hace varios meses por este escándalo.




